1Santa Fe
Clima extendido de la ciudad de Salta Temperatura: 16ºC
Humedad: 82%
Presión: 882.49 hPa

alquiler de carpas para eventos
Hoteles Buenos Aires

Fundacion de Salta

La Fundación de Salta

Salta fue poblada a partir de la corriente colonizadora del Norte.  Hernando de Lerma, designado gobernador de la zona de Córdoba del Tucumán, el 16 de abril de 1582 fundó la ciudad de San Felipe de Lerma, en el valle de Salta, por orden del virrey Toledo. 

Este gobernador tuvo fama de tirano y fue destituido y procesado, aunque algunas versiones señalan que era "marrano" (judío converso) y hombre ilustrado, lo que despertó el temor de las autoridades eclesiásticas que lograron condenarlo.  Posteriormente a ciudad empezó a ser llamada San Felipe el Real y más adelante adoptó el nombre que tenía el lugar antes de la llegada de los españoles: "sallta" (lugar de peñas), "sagta" (muy hermosa) o "sagtay" (lugar sobresaliente). 

La ciudad de Salta tenía importancia estratégica por su ubicación en las rutas comerciales y uno de sus puntos fuertes era el comercio de mulas, requeridas por la actividad minera en el Potosí y el traslado de mercaderías hacia el puerto de Buenos Aires y como otras del Virreinato, era gobernada por un cabildo, antecesor inmediato de nuestros Municipios. 

La emancipación

Las noticias de la Revolución llegaron a Salta a mediados de junio de 1810. 

La mayoría de los cabildantes resolvió apoyar a la Junta de Buenos Aires y enviar un diputado al Congreso, pero fueron encarcelados por los leales a la Corona.  Entre los presos estaba Calixto Gauna,  quien logró escapar y en ocho días, mudando de caballos, llegó a Buenos Aires para comunicar a la Junta lo que estaba sucediendo.  El camino recorrido se conoce como "camino de Gauna" y es la actual Avenida Gaona en la provincia de Buenos Aires.

La Independencia


En 1813 el general Manuel Belgrano se encontraba frente a una gran ofensiva realista e inició la retirada con el famoso “Éxodo Jujeño”. 

Sus planes eran llegar hasta Tucumán, donde se dio una batalla que fue un triunfo militar, moral y estratégico porque permitió retomar la ofensiva.   La siguiente plaza era Salta.  Hacia allí fue el ejército, encabezando la marcha la primera bandera patria, la misma que Belgrano había hecho jurar en 1812 a las tropas a orillas del actual Río Juramente y que recién ahora aprobaba la Junta de Buenos Aires, encabezando la marcha.

Belgrano había armado una red de contactos en la ciudad, mujeres y paisanos que lo mantenían informado de los pasos realistas, y logró entrar por un camino desconocido para los adversarios que los tomó por sorpresa.   El 20 de febrero de 1813 se desarrolló la batalla, y cuando parecía que se perdía, apareció una mujer salteña, Martina Silva de Gurruchaga, al frente de un grupo de gauchos y paisanos cuyo valeroso accionar definió la batalla en favor de los patriotas.

La bandera, que tuvo así su bautismo de fuego, permaneció arrumbada en una iglesia de la localidad de Macha hasta que, rescatada del olvido, fue enviada al Museo de la Independencia de Sucre.  Llama la atención porque tiene lleva la franja azul en medio de dos blancas.  Desde hace varios años, el gobierno argentino gestiona su devolución.   Otra similar está siendo restaurada en el Museo Histórico Nacional, y una réplica de la primera se exhibe en Salta.

Martín Miguel de Güemes

Después de la victoria de Salta, el ejército de Belgrano sufrió las derrotas de Vilcapugio  y Ayohuma.

Los estrategas patriotas comprendieron que para lograr la emancipación debían atacar por el oeste: Chile  y Perú, manteniendo los frentes norteños.

Güemes participó en el eje Salta-Jujuy con la misión de contener la avanzada realista y a partir de junio de 1816 organizó su ejército con un accionar no tradicional: perseguir y acosar al enemigo, en forma lenta y penosa, mimetizándose con el paisaje, procurando su desgaste.

La Organización nacional

Las características del movimiento independentista en nuestro país más la estructura social y económica heredada del Virreinato hicieron que las provincias, desde 1810, reclamaran su autonomía.

La provincia de Salta se vio envuelta en conflictos con Jujuy y Tucumán y también con Bolivia, a mediados del siglo XIX, durante el lento proceso de la Organización nacional y las guerras civiles, siempre con la esperanza de mantener la unidad territorial de la naciente República.

Estos conflictos incluyeron una sublevación que debió enfrentar don Romualdo Mora, Ayudante Mayor de Regimiento, ya que los sublevados habían apresado al jefe político Mayor La Rosa.  Romualdo Mora se preocupó por poner a salvo a los miembros de su familia, entre los que estaba, todavía un bebé de pocos meses, la  futura escultora Lola Mora.


  Central de Reserva de Hoteles de Salta